Pedro Ramírez
La ciudad de Puebla concentra el 75.2 por ciento de los reportes de extorsión registrados en todo el estado, al acumular 76 de los 101 casos reportados, señaló Mario Riestra Piña, presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Acción Nacional (PAN), quien alertó sobre el impacto de este delito en los comercios y las familias poblanas.
El dirigente panista puso como ejemplo el caso del restaurante Canela y Comino, que anunció su cierre definitivo tras ser víctima de extorsión, situación que, afirmó, evidencia los riesgos que enfrentan los establecimientos y sus trabajadores ante la inseguridad.
Riestra Piña sostuvo que este delito está obligando a los negocios a bajar sus cortinas y dejar de operar, al tiempo que pone en riesgo la integridad de empleados, familias y clientes.
“La extorsión es un cáncer que crece todos los días. Está obligando a los negocios poblanos a cerrar sus cortinas, a apagar sus luces, a dejar de funcionar”, declaró.
El presidente estatal del PAN calificó la extorsión como un reflejo del fracaso gubernamental, al considerar que los grupos criminales imponen cobros ilegales a comerciantes, quienes terminan enfrentando una carga económica adicional para poder mantener abiertos sus negocios.
“Es la sustitución de un impuesto gubernamental por parte de un impuesto criminal”, expresó.
Asimismo, advirtió que Puebla no debe normalizar este tipo de prácticas ni llegar a escenarios en los que la extorsión se convierta en una situación cotidiana para la población, como, dijo, ocurre en otras entidades del país.
Finalmente, Riestra Piña llamó a las autoridades a atender el problema de manera urgente y evitar que más establecimientos se vean obligados a cerrar por amenazas y cobros ilegales, al señalar que ningún comerciante debería tener que elegir entre conservar su patrimonio y proteger la seguridad de su familia.



