Cholula concentra el mayor excedente de internos
Por Mariana Flores
En Puebla, ocho de los 16 centros penitenciarios del estado presentan sobrepoblación. El penal regional de San Pedro Cholula registra la situación más crítica, con 451 personas privadas de la libertad en un espacio diseñado para albergar a solo 159, lo que representa un excedente de 292 internos y una ocupación que supera en casi tres veces su capacidad.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), con corte al 23 de septiembre de 2026, Puebla ocupa el lugar 22 a nivel nacional en el indicador de sobrepoblación penitenciaria. Sin embargo, el panorama estatal presenta diferencias importantes entre los centros de reclusión: mientras algunos operan por encima de su capacidad, otros todavía cuentan con espacios disponibles.
En conjunto, los 16 centros penitenciarios de Puebla disponen de 7 mil 579 espacios, frente a una población de 7 mil 330 personas privadas de la libertad. Estas cifras representan una ocupación general del 96.71 por ciento, por lo que el sistema estatal aún se encuentra por debajo de su capacidad total.
CENTROS PENITENCIARIOS CON SOBREPOBLACIÓN
No obstante, hay ocho Centros de Reinserción Social (CRS) que rebasan su capacidad: el regional de San Pedro Cholula; el distrital de Libres; el distrital de Acatlán; el distrital de Huejotzingo; el distrital de Tepeaca; el distrital de Zacapoaxtla; el regional de Tehuacán y el distrital de Tecamachalco.
El caso más crítico corresponde al CRS regional de San Pedro Cholula, que alberga a 451 personas en sus 159 espacios disponibles. Del total de internos, 408 corresponden al fuero común y 43 al fuero federal.
La población del penal de San Pedro Cholula equivale al 283.6 por ciento de su capacidad instalada. Es decir, por cada 100 espacios disponibles, hay alrededor de 284 personas privadas de la libertad. Además, el excedente de 292 internos representa el 52.7 por ciento de las 554 personas que, en conjunto, superan la capacidad de los ocho centros saturados.
En segundo lugar se encuentra el CRS distrital de Libres, que también supera el doble de su capacidad. El centro cuenta con 34 espacios, pero alberga a 69 personas privadas de la libertad: 60 del fuero común y nueve del fuero federal.
En tanto, los CRS de Acatlán y Huejotzingo albergan tres veces el número de reos que los espacios disponibles: 102 ppl en 58 espacios y 205 ppl en 117 espacios.
CENTROS PENITENCIARIOS QUE NO CUENTAN CON SOBREPOBLACIÓN
En contraparte, los Centros de Reinserción Social con mayor capacidad disponible son el distrital de Xicotepec; el centro penitenciario de Tepexi de Rodríguez; el centro penitenciario femenil de Ciudad Serdán y el centro penitenciario para personas adultas.
El centro penitenciario de Puebla, conocido como San Miguel, ubicado en la capital poblana, es el de mayor capacidad en la entidad, con 3 mil 397 espacios. De acuerdo con las cifras referidas, alberga a 3 mil 255 personas privadas de la libertad, por lo que aún dispone de 142 lugares.
En los ocho centros que no rebasan su capacidad hay 5 mil 579 personas para un total de 6 mil 382 espacios, por lo que quedan 803 lugares disponibles. Esta cifra supera el excedente conjunto de los centros saturados, aunque su existencia no significa que todos esos espacios puedan utilizarse de inmediato para redistribuir a la población penitenciaria.
LA CNDH REPRUEBA EL CENTRO PENITENCIARIO DE PUEBLA
A la problemática de sobrepoblación se suman las deficiencias detectadas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
En su Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, el organismo otorgó al sistema penitenciario de Puebla una calificación de 5.10 sobre 10, resultado reprobatorio que coloca a la entidad entre los sistemas peor evaluados del país.
Entre los principales problemas, además de la sobrepoblación, destacan las deficiencias en las condiciones de gobernabilidad y la atención insuficiente a grupos vulnerables. Estas condiciones plantean retos para garantizar la integridad, la estancia digna y los derechos humanos de las personas privadas de la libertad.
Ante las deficiencias de la infraestructura penitenciaria, la Secretaría de Gobernación del estado planteó la posibilidad de cerrar definitivamente o reubicar centros con fallas estructurales graves.



