Pedro Ramírez
Los dictámenes de necropsia, balística y química forense llevaron a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla a considerar como principal línea de investigación que la muerte de Rubén Alberto Curiel Tejeda, exfiscal Anticorrupción y coordinador jurídico de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, fue autoinfligida; sin embargo, la investigación permanece abierta.
La titular de la FGE, Idamis Pastor Betancourt, informó que los peritajes establecieron que Curiel Tejeda murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico provocado por un proyectil de arma de fuego. El cuerpo fue encontrado el 25 de septiembre dentro de una camioneta Renault Duster estacionada en el cajón 99 del sótano 3 del CIS Angelópolis.
El funcionario se encontraba en el asiento del conductor y presentaba lesiones de entrada y salida en ambas regiones temporales de la cabeza. La trayectoria del proyectil fue establecida de adelante hacia atrás, de poniente a oriente, de derecha a izquierda y de abajo hacia arriba, con cinco grados de incidencia en el plano vertical y 65 grados en el horizontal.
En el vehículo fue localizada una pistola Taurus PT-58S calibre .380 sobre las piernas de Curiel, con un cartucho en la recámara y cuatro más en el cargador. También se encontró un casquillo del mismo calibre en su mano derecha y una bala en el piso del cajón de estacionamiento.
El estudio de balística confirmó que tanto el casquillo como la bala fueron disparados por el arma asegurada. Además, los indicios localizados en el sitio no presentaron coincidencias con otros hechos registrados previamente.
Otro elemento incorporado a la carpeta de investigación fue el análisis de las manos de Curiel mediante la prueba de rodisonato de sodio. Los peritos también establecieron que el cuerpo presentaba rigidez cadavérica y olor fétido, con un intervalo estimado de entre 11 y 12 horas.
La Fiscalía señaló además que la 25 Zona Militar realizó una búsqueda en sus registros, archivos y bases de datos sin localizar licencia, permiso, autorización o antecedente relacionado con el arma encontrada.
Tampoco se encontró autorización para la portación de un arma de fuego a nombre del exfiscal.
En paralelo, los investigadores reconstruyeron las últimas horas de Curiel mediante videograbaciones y entrevistas. La Fiscalía informó que durante las diligencias surgieron datos relacionados con problemas conyugales y una presunta relación extramarital.
Adalit Lozada Aguilar declaró que la noche del 24 de septiembre tuvo una discusión con Curiel derivada de conversaciones de WhatsApp y que posteriormente terminó la relación y le pidió abandonar el domicilio. También señaló que semanas antes el funcionario había expresado frases como “ya me voy a morir”, que en ese momento relacionó con el estrés laboral.
La FGE indicó que una tercera persona vinculada con la presunta relación extramarital tuvo comunicación con la viuda el día de los hechos para informarle sobre esa situación. Familiares y compañeros de trabajo también hablaron durante sus entrevistas de problemas conyugales relacionados con sospechas de una infidelidad.
No obstante, familiares consultados por la autoridad ministerial dijeron no tener conocimiento de amenazas, enemigos o problemas económicos que enfrentara Curiel. Un compañero que convivió con él el mismo día de su muerte declaró que le habló de conflictos con su esposa, aunque lo observó tranquilo y sin una conducta que considerara inusual.
Pastor Betancourt señaló que los elementos reunidos permiten tener avanzada la investigación y sostener como principal hipótesis una muerte autoinfligida, pero aclaró que todavía no existe un cierre definitivo de la carpeta.
Entre las diligencias pendientes se encuentran los dictámenes de mecánica de hechos, mecánica de lesiones, psicología y trabajo social. Además, continúan las declaraciones de policías auxiliares y personal de seguridad del CIS Angelópolis para determinar por qué no se escuchó el disparo y por qué transcurrieron varias horas antes de localizar el cuerpo.
La fiscalía también mantiene bajo análisis la totalidad de las videograbaciones y los elementos periciales para establecer de manera científica y jurídica la mecánica de lo ocurrido.



