Gabriela García Guzmán
La expansión de la Inteligencia Artificial Generativa obliga a replantear su uso responsable y a analizar quién controla los datos, la infraestructura y las reglas bajo las cuales se desarrolla esta tecnología, señaló la vicerrectora de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, Amira del Rayo Flores Urbina.
Durante la conferencia “IA Generativa en la Investigación: herramientas, publicación y ética”, organizada por la Dirección General de Bibliotecas, la académica destacó que el debate en torno a la IA debe ir más allá de saber quién utiliza estas herramientas.
En la Unidad de Seminarios de Ciudad Universitaria, Flores Urbina planteó la necesidad de revisar aspectos relacionados con el origen de la tecnología, el manejo de los datos que alimentan los sistemas, la seguridad de los centros de cómputo donde se entrenan y las reglas que determinan su funcionamiento.
También consideró necesario analizar quién establece dichas normas y quién obtiene beneficios de las utilidades generadas por la Inteligencia Artificial.
Por su parte, Carlos Manuel Estévez-Bretón, consultor global de Elsevier, abordó durante su conferencia magistral los cambios que la IA está generando en la investigación y los desafíos relacionados con el acceso y manejo de grandes cantidades de información.
El especialista señaló que actualmente el conocimiento alcanza 64.2 zettabytes y explicó que su almacenamiento se encuentra distribuido en diferentes espacios, entre ellos Internet, archivos y la Internet oscura.
La actividad tuvo como propósito impulsar el conocimiento de herramientas de IA y fomentar prácticas responsables en los procesos de investigación y publicación científica.



