Gabriela García Guzmán
El trabajo que realiza el CAETO de la BUAP con perros coterapeutas comienza a ser observado por otras universidades que buscan incorporar herramientas alternativas para atender las necesidades emocionales de sus comunidades estudiantiles.
El director del Centro de Apoyo Emocional y Terapia Ocupacional, Héctor Moisés Álvarez Peral, reveló que distintas instituciones de educación superior se han puesto en contacto con el centro para conocer su experiencia, entre ellas la Universidad de Sonora.
Señaló que el esquema desarrollado en la BUAP permite brindar un primer acercamiento a un número importante de estudiantes y, a partir de las necesidades detectadas, realizar las canalizaciones correspondientes con especialistas.
“Eso les permite atender volumen y después canalizarlo con los especialistas para que tengan ya una terapia adecuada”, explicó.
En el CAETO participan actualmente 25 perros coterapeutas que ofrecen apoyo emocional gratuito a la comunidad universitaria. Las actividades se desarrollan a partir de cuatro ejes: kinestésico, psicológico, social y cognitivo.
Álvarez Peral explicó que mediante estas dinámicas las y los jóvenes pueden expresar y canalizar sus emociones, favorecer la socialización y tomar distancia de pensamientos catastróficos. Además, se busca que tengan una mayor disposición para aceptar acompañamiento psicológico cuando éste resulta necesario.
El director destacó que el creciente interés de otras universidades representa una señal positiva sobre el alcance que puede tener la coterapia como herramienta complementaria para el cuidado de la salud emocional.
“Estoy muy contento por la aceptación y el impacto que tuvo. Mucho interés porque es una herramienta alternativa para la atención de la salud emocional”, afirmó.
Finalmente, Álvarez Peral agradeció la oportunidad de formar parte del proyecto universitario y reconoció el liderazgo de la rectora Lilia Cedillo Ramírez.



