Josél Moctezuma
La presidenta marcó distancia del gobernador de Sinaloa y adelantó que este lunes fijará una postura sobre su regreso al cargo; Morena y sus aliados también se deslindaron.
La presidenta Claudia Sheinbaum terminó este sábado por marcar distancia política con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de reconocer que se enteró de su regreso a las actividades gubernamentales por el mensaje que el propio mandatario publicó en redes sociales.
“Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”, afirmó Sheinbaum, en una declaración que fue interpretada como una señal de deslinde frente al gobernador sinaloense.
La presidenta adelantó que será este lunes cuando hablará con mayor amplitud sobre el caso y fijará una postura respecto a la reincorporación de Rocha Moya.
El episodio ocurre después de que distintas figuras y estructuras de Morena y sus aliados también tomaran distancia del regreso del gobernador. Entre ellas se encuentran la Secretaría de Gobernación, la dirigencia de Morena, diputados y senadores morenistas, así como el Partido Verde Ecologista de México.
Con ello, Rocha Moya enfrenta un escenario político cada vez más complicado dentro del movimiento que lo llevó a la gubernatura, pues hasta ahora no existe un respaldo público unificado en torno a su regreso.
La declaración presidencial agrega presión al mandatario sinaloense y coloca nuevamente su permanencia en el centro de la discusión política nacional.
Por ahora, la señal es contundente: Rocha Moya regresó a Sinaloa, pero políticamente cada vez más solo.




