Pedro Ramírez
Por primera vez en la historia de Volkswagen de México, trabajadores administrativos y de confianza iniciaron un movimiento para conformar un sindicato propio y obtener un Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), separándose del esquema tradicional bajo el que actualmente operan con contratos individuales.
La iniciativa, impulsada por la Unión General de México (UGM) con respaldo de la FROC-Conlabor, pretende representar a cerca de 6 mil empleados de áreas administrativas, técnicas y corporativas de la armadora alemana en el país.
El proyecto incluye personal de la planta de Cuautlancingo, Puebla; la fábrica de motores de Silao, Guanajuato; oficinas corporativas de Ciudad de México, así como trabajadores de Volkswagen Services y Volkswagen Academy.
A diferencia del personal operativo, los empleados administrativos históricamente han permanecido fuera de esquemas de negociación colectiva, pese a desempeñar funciones estratégicas dentro de la empresa.
La organización denominada “UGM-Volkswagen” ya inició el proceso de afiliación y promoción interna para cumplir con el requisito legal de respaldo mínimo del 30 por ciento de los trabajadores del sector administrativo, condición necesaria para solicitar la titularidad de un nuevo contrato colectivo conforme a la reforma laboral mexicana.
Integrantes de la comisión organizadora señalaron que el movimiento está conformado por empleados con trayectorias de entre 10 y 30 años dentro de la compañía, provenientes de áreas como tecnologías de la información, finanzas, coordinación de producción y relaciones laborales.
El dirigente de la UGM, Hiram Sánchez Pavón, encabeza la estrategia sindical y aseguró que el objetivo es construir una representación basada en el diálogo y el respeto a la libertad sindical, evitando confrontaciones con la empresa.


