PELEA LA BONITA

La ignorancia moral

Diario ABC Puebla

Quiénes viven enalteciendo los falsos valores, navegan priorizando la corrupción e impunidad, añorando riqueza, poder y fama conseguidos bajo esos parámetros de estulticia.
Se engañan pensando que eso es sabiduría, cuando en realidad viven en la ignorancia moral, lejos del conocimiento verdadero.
Por eso les molesta el comportamiento de Alejandro Armenta, porque ha elegido el camino del bien, desechando el mal.
Raro en un gobernante que sirve en una sociedad complicada donde se mezclan el bien y el mal.
Eso lastima al rata, al abusivo, al delincuente, a los embozados que atacan cobardemente sin dar la cara.
Muchas de las frases que ha soltado Armenta hay calado hondo:
“Mientras yo sea gobernador, lo más importante, para mí, es combatir la corrupción, el abuso de poder y procurar la seguridad de las y los poblanos y sus familias “.
Esta cita textual la hizo el gobernador Alejandro Armenta, acompañado de su esposa Cecilia Arellano, presidenta del SEDIF, durante el equipamiento a los cuerpos de seguridad pública, que si bien es relevante por sí misma, se enriquece al señalar que instruirá a los titulares de las secretarías de su gobierno y pedirá a la fiscalía, a los Poderes Legislativo y Judicial, no permitir que nadie llegue a nombre de los apellidos Armenta, Mier y Arellano, a pedir un favor ilegal o realizar un acto fuera de la ley; hay que denunciar, no debe haber omisión ni complacencia, porque entonces se convierte en complicidad.
El mandatario reprueba a todos aquellos que presumen de ser amigos, compadres, socios, familiares del gobernador para adquirir favores. “Todos ellos también deben ser denunciados”.
Las palabras de Alejandro Armenta lastiman intereses inconfesables y son puestas en entredicho por sus adversarios políticos, por las voces envidiosas y ambiciosas que nada les acomoda.
Aunado a esto, los mercenarios que se escudan en el anonimato, en redes sociales con nombres falsos, han puesto el grito en el cielo cuando hizo ver la intención de que se practique el antidoping a diputados y presidentes municipales. “Se van a sorprender”, repetiría el gobernador.
¿Y por qué el antidoping no se extiende también a los periodistas que se jactan de ser más honestos que la honestidad?
Habría que incluir el detector de mentiras.
¿Cuántos saldrían bien librados?
Ojo: el antidoping lo contempla la ley, aunque usualmente se practica a elementos de seguridad pública.
Vamos más allá.
¿Por qué no?
POSDATA: El antidoping y el detector de mentiras deben ser más que un compromiso moral, porque eso reforzaría la confianza en los servidores públicos.
Ya hay una propuesta en el congreso de Puebla.