Si la 4T barre la basura desde sus entrañas crecerá en adeptos y en la confianza ciudadana. Sabrán los mexicanos que no es tapadera y que está en proceso un genuino cambio de régimen, más allá del famoso “quítate tú para ponerme yo”, costumbre que se sembró y se pudrió desde sus raíces. Por eso es clave la Operación Enjambre encaminada a detener a servidores públicos y exfuncionarios vinculados con el crimen organizado.
La organización coordinada con los gobiernos estatales es fundamental. Puebla es un ejemplo de lo antes citado, porque ya van 7 directores de Seguridad Ciudadana aprehendidos por sus ligas con la delincuencia. El último es el de Atlixco, Antonio Hernández Pacheco, protegido de la alcaldesa por el PT, Ariadna Ayala Camarillo, quien por cierto siempre se negó a designar un mando marino en seguridad, pero sí aceptó tratos publicitarios con TV Azteca, detractora furibunda del Gobierno de la República y la cuarta transformación.
Omar García Harfuch ha sido clave en el combate a la delincuencia. Su popularidad entre los ciudadanos mexicanos, por la eficiencia en su encargo, rebasa el 70%, algo que no se había visto en décadas.
The New York Times, uno de los periódicos norteamericanos más influyentes en el mundo, destaca su estrategia de seguridad y el intercambio de inteligencia sobresaliente que ha tenido entre México y Estados Unidos, agregando las distinciones que ha recibido de la DEA por los operativos contundentes contra el narcotráfico.
El gabinete de seguridad mexicano está dando resultados con los gobiernos estatales, estando en primera línea el de Puebla, aceptando sin miramientos la coordinación con la federación. Si alguien pensaba que Omar García Harfuch iba a jugar un papel decorativo en el combate al crimen, se equivocó rotundamente. Su designación por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido un gran acierto.
La corrupción institucional no es de apenas, pero sí el plan para desarticular redes de protección y colaboración donde autoridades usan sus cargos para ejercitar la extorsión, lavado de dinero, soborno y el secuestro.
El trabajo, sin embargo, ha sido desestimado por algunas administraciones que no comulgan con la cuarta transformación, tardándose en firmar acuerdos de colaboración o en el caso de alcaldes por diferencias políticas o intereses que no tardan en descubrirse.
Surge Atlixco como caso reciente, no solo porque la edil Ariadna Ayala Camarillo despreció un mando marino en la secretaría de Seguridad Ciudadana, sino que ahora se dijo sorprendida del comportamiento y captura de Antonio Hernández Pacheco, acusado por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de un deber legal y cohecho.
En un lustro no sospechó de la actuación de Hernández Pacheco.
Si no bastara, la alcaldesa financia con más de 600 mil pesos mensuales a Televisión Azteca, propiedad del delincuente de cuello blanco, evasor fiscal y defraudador, Ricardo Salinas Pliego, a sabiendas de que el empresario es enemigo jurado de la presidenta Claudia Sheinbaum, de la 4T y de los que llama “zurdos de mierda”.
Ariadna, pareciera está pagando por silencio nada más, tomando en consideración que Atlixco ha sido calificado como uno de los municipios reyes del narcomenudeo, independientemente de su presunción de que llegó al cargo por favores de gobiernos pasados.
POSDATA: La audiencia de Antonio Hernández Pacheco está fijada para el miércoles 19 de agosto próximo. Quizá, después de esto, Ariadna Anaya Camarillo retorne a la realidad.
POSDATA 2: No es la primera vez que una petista se ve envuelta en escándalos. Es el riesgo de tener aliados por conveniencia.
POSDATA 3: El 13 de agosto se dio a conocer el porcentaje en el país más bajo de homicidios dolosos registrado en un día en los últimos 15 años. Es decir, la estrategia nacional de seguridad está dando resultados.
ARIADNA RECHAZÓ MANDO MARINOY FINANCIA A TELEVISIÓN AZTECA



