Pedro Ramírez
En plena temporada de Día de Muertos, el Puebla parece empeñado en cavar su propia tumba. La Franja volvió a decepcionar a su afición en el estadio Cuauhtémoc, donde cayó 1-2 ante los Pumas de la UNAM con un gol en el último minuto, resultado que agrava su crisis y lo deja prácticamente con un pie fuera de la Liguilla.
El conjunto camotero no pudo defender su casa y sumó su octavo partido consecutivo sin conocer la victoria. Con apenas 16 puntos, el panorama es cada vez más complicado para un equipo que ha dejado escapar oportunidades y que, jornada tras jornada, ve cómo se desvanecen sus aspiraciones de mantenerse en la pelea por la clasificación.
Pumas necesitó poco para exhibir las desatenciones defensivas del cuadro poblano. Apenas al minuto 9, Uriel Antuna desbordó por la banda derecha y mandó un centro al área chica que Juninho Vieira conectó de tacón para vencer a Ricardo Gutiérrez y colocar el 0-1 en el marcador.
El Puebla reaccionó y encontró el empate al minuto 23. Luifer Hernández dejó correr un balón dentro del área y retrasó el servicio para Omar Moreno, quien definió con un disparo cruzado para el 1-1. Por momentos, los enfranjados recuperaron el ánimo y buscaron aprovechar el respaldo de su afición, aunque nuevamente les faltó contundencia para inclinar el partido a su favor.
En el cierre del primer tiempo, Pumas tuvo oportunidades para recuperar la ventaja, pero Ricardo Gutiérrez evitó el daño en un par de ocasiones, mientras que César Huerta desperdició una opción clara frente al arco. Para el complemento, los universitarios mantuvieron la iniciativa y generaron peligro, aunque tampoco encontraron la manera de sentenciar el encuentro.
La Franja intentó resistir y buscar alguna oportunidad para llevarse los tres puntos, pero sus esfuerzos no fueron suficientes. Pese a que el empate parecía encaminado, el desenlace volvió a exhibir las carencias del equipo poblano, que no pudo resolver las jugadas a balón parado ni sostener el resultado ante la presión visitante.
Al minuto 90 llegó el golpe definitivo. En un tiro de esquina cobrado por Adalberto Carrasquilla, Nathan Silva conectó de cabeza y Ricardo Gutiérrez rechazó el balón; sin embargo, Álvaro Angulo apareció en el segundo poste para rematar con la frente y enviar la pelota al fondo de las redes. El 1-2 silenció el Cuauhtémoc y terminó por sepultar las esperanzas de rescatar al menos un punto.
Así, mientras la ciudad se prepara para recordar a sus difuntos, el Puebla parece encaminarse a despedir otro torneo sin cumplir las expectativas. Con ocho partidos sin ganar, 16 unidades y dos encuentros todavía por disputar, La Franja necesita algo más que buenos deseos para evitar que el Apertura 2026 termine convertido en otro fracaso deportivo.



