Gabriela García Guzmán
El Gobierno de Puebla presentó una estrategia integral para el desarrollo del Valle de Piedras Encimadas, con la cual se busca posicionar a esta zona como un destino turístico de alcance nacional, enfocado en el turismo familiar, la conservación del entorno natural y el impulso económico de las comunidades locales.
Durante la presentación, el coordinador de Gabinete estatal, José Luis García Parra, destacó que el proyecto apuesta por un modelo ordenado y sustentable que aproveche la riqueza natural y cultural de la Sierra Norte, garantizando condiciones de seguridad, servicios turísticos de calidad y una mayor visibilidad de la gastronomía regional. Subrayó que el esquema podrá adaptarse y aplicarse en otras regiones del estado.
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es la consolidación del corredor turístico que conecta Chignahuapan y Zacatlán, una zona que registra una alta afluencia anual de visitantes. Este tramo concentra diversos atractivos naturales y culturales, como paisajes panorámicos, cuerpos de agua, espacios recreativos, museos y sitios históricos, lo que permitirá diversificar la oferta y fortalecer la permanencia de los turistas.
El funcionario explicó que el proyecto avanza con base en estudios técnicos y de planeación estratégica, entre los que destacan un plan regional y un esquema maestro específico para Piedras Encimadas, los cuales definirán el uso del territorio, las obras de infraestructura, la regulación de actividades turísticas y los criterios de protección ambiental. Se prevé que estos documentos queden concluidos a mediados de año, junto con la definición del modelo de inversión.
La estrategia contempla acciones orientadas al turismo de naturaleza, la mejora de caminos y servicios, el fortalecimiento de la identidad gastronómica local y el control del crecimiento turístico, con el objetivo de generar beneficios económicos sin comprometer los ecosistemas de la región.
En materia ambiental, la secretaria de Medio Ambiente, Mayra Lizeth Orellana, señaló que el desarrollo del proyecto estará sujeto a normas estrictas de sustentabilidad. Indicó que cualquier obra deberá alinearse a programas de restauración ecológica, producción de flora nativa y conservación de los recursos naturales, además de promover prácticas responsables en la operación turística.
La funcionaria agregó que esta iniciativa forma parte de una política ambiental de largo plazo que incluye la implementación de tecnología para la recuperación forestal, el fortalecimiento de viveros especializados y la generación de empleos verdes, con la finalidad de asegurar un desarrollo equilibrado que beneficie tanto al medio ambiente como a las comunidades de la Sierra Norte de Puebla.