Gabriela García Guzmán
El Gobierno municipal de Puebla inició el análisis de nuevas estrategias para mejorar la operación del relleno sanitario de Chiltepeque, con la finalidad de disminuir el volumen de basura que se deposita de manera definitiva y avanzar hacia un esquema más eficiente y ambientalmente responsable.
El secretario General de Gobierno, Francisco Rodríguez Álvarez, dio a conocer que se estudian modelos tecnológicos aplicados en otros estados del país y en el extranjero, los cuales podrían replicarse en la capital poblana. Entre las propuestas se encuentran mecanismos para fortalecer la separación de residuos desde su origen y el tratamiento de desechos orgánicos a través de procesos de compostaje.
En cuanto al manejo de los lixiviados, el funcionario precisó que esta tarea corresponde a la empresa concesionaria del relleno; sin embargo, puntualizó que el Ayuntamiento mantiene una vigilancia permanente para asegurar que se cumplan las disposiciones ambientales y evitar impactos negativos en la zona.
Recordó que la concesión del sitio fue autorizada en 2024 por la administración municipal pasada y avalada por el Cabildo, aunque reconoció que existieron observaciones sobre su operación. Señaló que actualmente se llevan a cabo revisiones técnicas que servirán de base para determinar la continuidad del contrato o la necesidad de realizar modificaciones.
Rodríguez Álvarez señaló que, con un adecuado control y supervisión, el relleno sanitario de Chiltepeque podría convertirse en un ejemplo de buenas prácticas para otros municipios, siempre que se mantengan acciones preventivas contra filtraciones o derrames de lixiviados.
Finalmente, indicó que el Ayuntamiento también contempla proyectos para aprovechar los residuos como fuente de energía, particularmente en espacios como mercados y la Central de Abasto, además de sumarse a programas estatales de separación de basura, con el propósito de consolidar un modelo integral y sustentable de manejo de residuos.