En Xantoxtla, Tecomatlán, Puebla, entre 1964 y 1971, levantarse a las 4 a.m. para llevar la yunta de bueyes a pastar y al amanecer, cerca de las 6 a.m., ponerles el yugo para trabajar la tierra en tiempo de lluvias, era algo cotidiano. También lo eran, pararse a las 5 a.m. para llevar el nixtamal al molino hasta la cabecera municipal o acarrear agua para las necesidades de la familia a las 6 a.m.
Dejé de hacerlo porque tuve la fortuna de salir a estudiar y construir un mejor destino. La pobreza y la precariedad económica eran condiciones muy acentuadas en esta zona de clima cálido subhúmedo con lluvias en verano, en las que, debido al calor, es muy difícil trabajar después de las 12 p.m.
La mixteca es una de las 7 regiones económicas de Puebla. Se ubica al suroeste del estado y colinda con Oaxaca, Guerrero y Morelos. Se integra por 45 municipios que abarcan una superficie aproximada de 11 mil 025 kilómetros cuadrados (km²) [1 millón 110 mil 500 hectáreas (has)] y una población cercana a los 250 mil habitantes.
El 78 % de la población realiza actividades agropecuarias de subsistencia con muy bajos rendimientos. Es una región marginada del país, con bajo crecimiento económico. Las Principales actividades económicas son la agricultura, la ganadería, la producción de mezcal, las artesanías, el turismo religioso, la caza, la pesca y el aprovechamiento de diversos minerales no metálicos.
El 60% de la Población Económicamente Activa (PEA) emigra a Estados Unidos y regiones agrícolas de México por falta de fuentes de empleo, servicios y vivienda apropiada. La economía regional tiene alta dependencia de las remesas provenientes de Estados Unidos que en Puebla ascienden a casi 3 mil millones de dólares (MMD) anualmente.
Es una región de lluvias escasas y baja disponibilidad de agua en el subsuelo. La sequía es actualmente uno de los problemas más agudos y crecientes. Tiene altos niveles de erosión del suelo (2.5 toneladas por ha al año), deforestación acentuada y pastoreo incontrolado que han afectado los manantiales y fuentes de agua. En 2024 se secó el Río Mixteco. Los rendimientos de los cultivos y el ganado son bajos; la falta de forraje para los animales en la época seca es un gran problema.
La disponibilidad de agua y alimento para los animales que generalmente viven en condiciones de pastoreo libre en campos naturales y áreas cerriles son dos de los problemas más críticos de la Mixteca Poblana. Este conocimiento influyó para orientar mis actividades de investigación en la Universidad Autónoma Chapingo (UACH) hacia la producción de forrajes a través de paraderas y cultivos forrajes. También para investigar sobre soluciones a la problemática del agua que posteriormente permitió la publicación del libro “Agua para el Desarrollo”.
Una investigación sobre opciones forrajeras para la costa de Oaxaca, realizada en Pinotepa Nacional, en 1987, con apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y un Convenio entre la UACH y los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura en el Banco de México (FIRA), para impulsar la producción de semillas forrajeras tropicales en el Centro Demostrativo Ajuchitlán, Guerrero, permitieron conocer, en 1990, que el pasto Llanero (Andropogon gayanus), era la opción agrícola más viable para el trópico seco por su resistencia a la sequía, rápido crecimiento y muy poco manejo.
Derivado del cierre del Centro Demostrativo y de Capacitación Campesina Ajuchitlán, creamos con nuestros propios recursos el Centro para la Producción de Semillas Forrajeras Tropicales de la Mixteca Poblana, en Tehuitzingo, realizando la primera siembra de 7 has de pasto Llanero y Buffel el 2 de junio de 1991. Al año siguiente FIRA Puebla financió la siembra de 25 has. En 1993 la SEDESOL Federal subsidió la siembra de otras 32 has para un total de 64 que produjeron 7 ton de semilla en ese año.
En 1992, cuando Manuel Barttlet Díaz era candidato a Gobernador de Puebla, me buscó Julio Leopoldo De Lara Valera para decirme que el candidato me invitaba a participar en los Foros de Análisis de la situación de la Mixteca Poblana.Participé en Chiautla de Tapia y Acatlán de Osorio, proponiendo la siembra de praderas y la captación de agua de lluvia para uso productivo.
Fue hasta el 13 de julio de 1994 cuando el Gobernador Barttletme recibió en la Casa Puebla. Acompañado por mi padre (q.e.p.d) le dije: “señor gobernador, los mixtecos ya no queremos que la pobreza nos siga flagelando”; ¿y qué propone?, me dijo. “Propongo sembrar 1,000 has de praderas, construir represas y jagüeyes y después, ya con forraje disponible, apoyar a los ganaderos para una repoblación pecuaria con mayor calidad genética, contesté”.
Así, entre 1994 y 1999 se sembraron 15 mil has de paraderas de pasto llanero y se hicieron más de 1,200 represas para la dotación de agua al ganado. El abasto de forraje y agua permitió prolongar la época de ordeña de las vacas hasta febrero, cuando antes se terminaba en noviembre. La producción de leche, partos y ganancia de peso se elevó en más de 30%.
Además, se vieron al menos siete cambios sustantivos. La fauna silvestre empezó a multiplicarse al tener comida y refugio, el avistamiento de venados fue más común, la erosión del suelo se redujo y los manantiales cercanos a praderas y represas aumentaron su caudal y tiempo de vida por la recarga natural de agua. Las aves migratorias empezaron a llegar y quedarse, algunas represas se sembraron con crías de peces para hacer acuacultura y otras se utilizaron para crear pequeñas áreas de riego.
Con la presencia del Gobernador Alejandro Armenta, ayer celebramos 90 años de vida de Manuel Barttlet Diaz quien hizo posible este importante desarrollo regional. Me dijo que había sido uno de los mejores programas de su gobierno. Como poblano, me siento muy agradecido por su apoyo a la Mixteca. ¡¡Dios lo conserve muchos años!!