LA EXTERMINADORA DE MATRIMONIOS

Diario ABC Puebla

Malaui, un país ubicado en el sureste africano, es conocido popularmente como “el corazón cálido de África”. Tras décadas de dominio británico —desde 1891 hasta 1964—, logró finalmente constituirse como una República independiente. Con una economía basada primordialmente en la agricultura y una alta densidad poblacional, Malaui resguarda historias de lucha que hoy resuenan en todo el mundo.
Durante décadas, se arraigó en el país una práctica devastadora: la elección de niñas, de apenas doce años, como esposas. Esta realidad lacerante no solo era permitida, sino auspiciada por liderazgos locales. A pesar de la evidencia y el daño, el silencio y la inacción imperaban.
Todo cambió con la llegada de una mujer excepcional: Theresa Kachindamoto. Como jefa tradicional, decidió desafiar las normas más profundas de su región al prohibir el matrimonio infantil. Su misión fue clara: evitar que miles de niñas fueran despojadas de su infancia para convertirse, por la fuerza, en esposas y madres prematuras.
Kachindamoto no se limitó a la retórica. Anuló miles de uniones ilegales y enfrentó valientemente a los líderes locales que las promovían, llegando incluso a suspenderlos de sus cargos públicos. Simultáneamente, ordenó que las niñas rescatadas fueran reintegradas a sus hogares y regresaran a las aulas.
Por su firmeza, sus detractores la apodaron “la exterminadora de matrimonios”; un apelativo que ella porta con orgullo, pues representa la defensa de los más vulnerables. Gracias a su labor, miles de menores recuperaron el derecho a vivir su niñez a plenitud, lejos de una vida sexual impuesta y de gestaciones precoces que ponían en riesgo su existencia. El legado de Theresa Kachindamoto es ya un baluarte eterno en favor de la infancia.
No obstante, la batalla global está lejos de terminar. Según cifras de UNICEF, 12 millones de niñas en el mundo son obligadas a casarse cada año.
En el contexto mexicano, es fundamental recordar que el matrimonio infantil está estrictamente prohibido. La Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucionales todas las disposiciones de los Códigos Civiles estatales que permitían estas uniones bajo la figura de “dispensa de edad”. Con ello, México reafirma el interés superior de la niñez, blindando el derecho de nuestras niñas y adolescentes a un futuro libre de violencia y con plenas oportunidades.