Gabriela García Guzmán
La Fiscalía General del Estado de Puebla dio a conocer que el ataque armado ocurrido el 14 de febrero de 2026 en las inmediaciones del bar “Sala de Despecho” fue resultado de una confusión en la identificación del objetivo, y que los responsables pertenecen a La Barredora, célula delictiva asociada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Durante una rueda de prensa, el coordinador general de Homicidios de la FGE, Jorge Alfredo Mena Villaseñor, informó que las investigaciones permitieron establecer que las personas fallecidas y lesionadas no eran el blanco directo del ataque, sino que los agresores se equivocaron de vehículo debido a similitudes en el tipo de automotor y en la dinámica de salida del establecimiento.
El funcionario explicó que el esclarecimiento de los hechos fue posible tras el análisis integral de más de 74 horas de material videográfico, entrevistas a testigos, dictámenes periciales en criminalística de campo, balística, medicina forense y estudios especializados de información digital.
Según la cronología oficial, cerca de la 1:52 de la madrugada, cuatro hombres que se desplazaban en motocicletas llegaron a la intersección de Hermanos Serdán y Osa Mayor, en la zona de Reserva Territorial Atlixcáyotl, donde dispararon en repetidas ocasiones contra una camioneta de color blanco, provocando la muerte de tres personas y dejando cinco heridos.
La investigación reveló que minutos antes del ataque, tanto las víctimas como la persona que era el verdadero objetivo se encontraban fuera del bar y abandonaron el lugar de manera casi simultánea, acompañados por grupos numerosos. El objetivo subió a una camioneta Mercedes-Benz blanca, con placas del estado de Chiapas, lo que derivó en la confusión de los agresores, quienes abrieron fuego contra el vehículo equivocado.
Registros de videovigilancia muestran que, al momento del ataque, el objetivo logró escapar en sentido contrario junto con su acompañantes, mientras los sicarios descargaban sus armas contra la unidad donde viajaban las víctimas.
Tras el atentado, la Fiscalía activó de inmediato los protocolos de investigación y desplegó un equipo interdisciplinario conformado por agentes investigadores, peritos y analistas. Derivado de estas acciones, la Secretaría de Seguridad Ciudadana presentó ante la autoridad ministerial a cuatro personas, incluido un menor de edad, presuntamente relacionadas con los hechos y con vínculos con la estructura criminal.
La FGE subrayó que las investigaciones continúan en curso para lograr el total esclarecimiento del caso, determinar responsabilidades y garantizar el acceso a la justicia para las víctimas directas e indirectas.