El contrato del fideicomiso 0144 que firmó el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas con EVERCORE del ex secretario de Hacienda, Pedro Aspe Armella, contempló las obras del CIS, la planta AUDI en San José Chiapa y el Museo Internacional Barroco, además de entregarle a la citada empresa, durante 50 años, los ingresos del impuesto sobre nómina bajo un mecanismo que protege cualquier intento de transparencia.
La historia es larga, siendo indispensable citar concretamente los hechos trascendentes que descubren el rastro de corrupción que heredó el morenovallismo, incluyendo todas las obras y concesiones que se negociaron con moches, mecanismos como las APP y los PPS e industrias fantasmas.
El número de funcionarios que deben entregar cuentas son muchos, algunos de ellos están incrustados en el servicio público, otros han muerto como el mismo Rafael Moreno Valle Rosas, Gerardo Islas Maldonado y Luis Maldonado Venegas, sin faltar los que se esconden intentando pasar desapercibidos.
La deuda total heredada todavía no se conoce a plenitud, pues hay cláusulas en los contratos que no han sido abiertos y los intereses siguen creciendo.
Unos dicen que la deuda es de 67 mil millones; otros que alcanza los 76 mil millones y algunos más citan 150 mil millones de pesos, porque se deben tomar en cuenta todas las inversiones, no solo el CIS, el MIB y AUDI, así como tener presente la lista de servidores públicos inmersos en el mar de la corrupción e impunidad que participaron y se enriquecieron.
Hay que incluir que el morenovallismo encontró a su arribo, en 2011, 67 tomas clandestinas de huachicol, cuando terminó eran más de 3,086, a las que habría que sumar las de Antonio Gali Fayad, pues el representó el continuismo que hubiera seguido con Martha Erika Alonso Hidalgo, impidiéndolo una lamentable tragedia ocurrida el 24 de diciembre de 2018.
NOMBRES
No deben olvidarse los siguientes nombres que fueron clave en el desfonde de la economía en Puebla: Roberto Moya Clemente, secretario de Finanzas y jefe de la Oficina del Gobernador en el último año, siendo denunciado por la ASE por el desvío de 544 millones de pesos a través de empresas fantasmas.
Roberto Rivero Trewarta, secretario de Salud, finalizó en la Secretaría de Finanzas con denuncias por enriquecimiento ilícito; Facundo Rosas Rosas, cobijó el huachicol; participó en el asesinato del niño José Luis Tlehuatle en el ataque a Chalchihuapan. actualmente es socio del periodista Rodolfo Ruiz Rodríguez en una consultoría y escribe una columna en su portal; Eukid Castañón Herrera, fue contralor y una rata electoral, hinchándose de dinero y vicios. El expresidiario, actualmente, opera en oficinas municipales trabajando en par de proyectos rumbo a 2030.
Marcelo García Almaguer, quien se parapeta en oficinas bien identificadas, manejó muchos millones en comunicación social, hizo y deshizo del SICOM y cobró por campañas sucias en redes sociales, trabajo que sigue realizando sin recato bien custodiado.
Jorge Benito Cruz Bermúdez, fue dos veces secretario de Educación, magistrado y tiene una denuncia penal por desvío de 300 millones en el CAPFCE; María Mercedes Aguilar López, secretaria particular de Rafael ocupaba, al mismo tiempo, la titularidad de Turismo y cobraba como aviadora en la SEP, siendo protegida por los gobiernos de Tony Gali y Guillermo Pacheco Pulido.
Patricia Leal Islas, manejó a su antojó la SCT, participó con su íntimo Bernardo Huerta Couttolenc en la adquisición de la Rueda de la Fortuna gigante que, dijeron, costó 400 millones de pesos. Fue mapache electoral y ha sido protegida hasta la saciedad. Aliada a Eukid Castañón, le apuesta a dos gallos en la sucesión municipal de 2027 y la estatal de 2030.
Cabalán Macari Álvaro, estuvo metido en todos los proyectos, prefirió regresar a su actividad de modelo; Luis Banck Serrato, llegó a la alcaldía de manera ilegítima, estuvo en infraestructura y transportes con el famoso Metrobús; Ángel Trawitz Echeguren, manejó Turismo con brutal corrupción; Eduardo Tovilla Lara, siendo subsecretario de Egresos, sacó el dinero como pan caliente para el pillaje. Actualmente es columnista de Rodolfo Ruiz. ¡Qué cosas!
La privatización del agua potable entregada a Concesiones Integrales y luego Aguas de Puebla, benefició a influyentes familias luego de quebrar deliberadamente el SOAPAP que administraba la señora Gabriela Rosas, mamá de Rafael.
No puede falta Fernando Manzanilla Prieto, hombre inteligente, pero traidor de nacimiento que ha fingido ser de Morena para perforar a la cuarta transformación. Fue subsecretario de egresos, involucrándose en el hoyo financiero de 2002 que asciende a 4,200 millones de pesos, cuando, junto con su cuñado Rafa, eran orgullosos priistas.
Víctor Carrancá Bourguet, procurador y luego Fiscal, administró el delito a su favor y de su patrón Rafael. Ordenó el ataque a campesinos de Chalchihuapan donde murió un niño, archivando todas las denuncias por ese hecho y por el despojo de tierras en Santa Clara Ocoyucan que enriquecen a los hermanos Posada y su abogado Juan Pablo Piña Kurczyn, yerno de Rafael Falín.
Imposible olvidar a Juan Elek, quien junto a Rafael Moreno Valle Suárez desviaron dinero a paraísos fiscales y construyeron empresas fantasmas. Ambos ya fallecieron.
¿Cuántos morenovallistas ocupan espacios impensables esperando el momento de llegar hasta las entrañas de la 4T y asestar la puñalada?
POSDATA: No hace daño recordar las obras y cifras que manejó el morenovallismo que endeudaron a Puebla. Mañana es buen día.
POSDATA 2: El morenovallismo sepultó el Estado de Derecho, maltratando a las juntas auxiliares y municipios en extrema pobreza, engañando a pobladores de Eloxochitlán que sigue siendo la población con la mayor marginación nacional.
POSDATA 3: Con el morenovallismo, la entidad poblana estaba insertada entre las cuatro a nivel nacional con más atraso, hambre, desigualdad y maltrato.
El “Triángulo Rojo” creció y era intocable, siendo Néstor Camarillo, hoy disfrazado de “naranjita indígena”, uno de sus principales secuaces.
EL RASTRO DE LA CORRUPCIÓN