Imposible recopilar en una columna las tropelías de Rafael Moreno Valle Rosas, imaginar dónde quedó la enorme fortuna que amasó y la deuda que heredó a Puebla por los próximos 50 años. Así que, iremos por partes.
Resulta extraño que en las últimas semanas esté apareciendo en redes sociales una promoción intensa, me imagino que es idea del PAN y sus achichincles, de la figura “inmortal” de Rafael, colocándolo como el personaje que hubiera derrocado a Andrés Manuel López Obrador para convertirse en presidente de México.
¿Por qué revivir a un muerto?
La respuesta es obvia: el PAN está huérfano de políticos de renombre.
Extrañamente cree el partido del manual fascista “Ave Azul” que Rafael es la respuesta para levantarlo de su letargo y filtrarlo en el ánimo de los poblanos, pensando que ya se olvidaron las obras de relumbrón que ordenó construir, pasando por alto que no solo fueron defectuosas, sino que las hizo mediante un esquema financiero denominados PPS y APP, amarrando el fideicomiso 0144 que enriqueció a la empresa EVERCORE de Pedro Aspe Armella, regalando el Impuesto Sobre Nómina y endeudando a Puebla durante medio siglo.
En su último informe de gobierno, antes de entregar la gubernatura a Antonio Gali Fayad, Rafael dijo que todas sus obras fueron hechas sin pedir un peso prestado, siendo una de sus grandes mentiras, porque la deuda que están pagando los poblanos asciende a más de 76 mil millones de pesos y, conforme a la proyección de economistas destacados, alcanzaría los 150 mil millones de pesos.
“Rafabala”, como llegó a ser conocido después del asesinato del niño de Chalchihuapan José Luis Tlehuatle Tamayo a manos de los policías al mando de Facundo Rosas Rosas, daba por hecho que el saqueo a las finanzas poblanas sería cubierto si ganaba la silla presidencial; nadie le podría reclamar el abuso del erario que sería recuperado con creces.
Por eso su papá Rafael Moreno Valle Suárez, ya también fallecido, llegó a decir en su momento: ¿cuánto cuesta la presidencia?… Por ahí, entre el grupo de sus allegados surgió una voz: “21 mil millones de pesos”. La respuesta fue inmediata: “pues aquí están”, señalaría el hombre que fue acusado años atrás de ser responsable de un fraude por 300 millones de dólares en Milán, la ciudad más cara de Italia.
Para ese momento Rafael había invertido muchísimo dinero en una precampaña abiertamente ilegal que incluyó el libro “La Fuerza del Cambio”, espectaculares, periódicos, revistas, radio y televisión, además de todos los cines del país.
Rafa, el todopoderoso, el omnipotente, el tirano, el persecutor, ilusamente pensó que la vida, como sus ambiciones, la manejaría a su antojo. No previó. Los planes eran para un reino de mil años. (Continuará).
¿DÓNDE QUEDÓ LA FORTUNA DE RMV Y POR QUÉ EL PAN REVIVE A UN MUERTO? (I)


