Gabriela García Guzmán
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, arremetió contra el Partido Acción Nacional (PAN) al responsabilizarlo del deterioro urbano y social que, afirmó, dejó tras años de gobiernos marcados por la falta de inversión, el abandono de comunidades y la simulación política.
Sostuvo que los liderazgos panistas carecen de legitimidad para cuestionar las acciones de la actual administración, pues durante su paso por el poder permitieron el colapso de la infraestructura, dejaron obras inconclusas y calles en malas condiciones, mientras hoy —dijo— intentan presentarse como defensores de la ciudad.
El mandatario estatal coincidió con los señalamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum al acusar al PAN de incongruencia política, al asegurar que su discurso público contrasta con los resultados que dejaron en el gobierno. Señaló que durante décadas se ignoraron demandas básicas de amplias regiones del estado, particularmente de comunidades indígenas y zonas marginadas.
Como ejemplo del rezago heredado, mencionó el puente de La Panga, en el lago de Valsequillo, una obra que permaneció en el abandono por más de 70 años bajo administraciones panistas y que actualmente está en proceso de concluirse como parte del compromiso de su gobierno con las comunidades históricamente olvidadas.
El gobernador enfatizó que su administración no gobierna para grupos privilegiados ni para zonas de alta plusvalía, sino que prioriza una política de justicia social que atiende por igual a colonias populares, comunidades rurales e indígenas, sectores que —afirmó— fueron sistemáticamente relegados por los gobiernos del PAN.
Alejandro Armenta concluyó que su gestión está enfocada en revertir los rezagos acumulados, llevar obra pública a donde nunca llegó y reconstruir el tejido social dañado por años de gobiernos que, aseguró, le dieron la espalda a la mayoría de la población.