Gabriela García Guzmán
Ante los episodios de escasez de agua que se han presentado en distintos puntos del estado, el Gobierno de Puebla dio a conocer un plan de atención inmediata que contempla la incorporación de 100 pipas para apoyar la distribución del recurso en zonas con mayor necesidad.
La estrategia surge a partir de evaluaciones técnicas realizadas por Agua de Puebla y el Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP), mediante las cuales se detectaron áreas con riesgo de desabasto y la necesidad de reforzar los mecanismos de suministro.
El gobierno estatal precisó que estas acciones se llevarán a cabo en coordinación con el Ayuntamiento de Puebla. Al respecto, el presidente municipal Pepe Chedraui informó que, de manera paralela, se desarrollan trabajos técnicos como la medición y análisis de pozos, con el fin de anticiparse a posibles afectaciones y mejorar la gestión del agua.
El titular del Ejecutivo estatal advirtió que, en caso de detectarse fallas o incumplimientos por parte de los organismos encargados del servicio, se asumirán las medidas necesarias para proteger a la población. En ese sentido, recordó que la concesión del agua fue una decisión heredada de gobiernos anteriores, por lo que se revisará su operación y responsabilidades.
Finalmente, el gobernador reiteró que garantizar el acceso al agua es una prioridad para su administración y enfatizó que la ciudadanía no debe enfrentar carencias, independientemente de las causas que las originen. Por ello, confirmó que la adquisición de las 100 pipas se realizará este mismo año, como parte de una política para asegurar el suministro en las zonas más afectadas.