Ayuntamiento de Puebla no frena extorsiones; otro negocio cierra por inseguridad

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El restaurante Canela & Comino anunció el cierre de sus puertas tras denunciar que fue víctima de extorsión, un caso que vuelve a poner bajo cuestionamiento la estrategia de seguridad del gobierno municipal encabezado por José Chedraui Budib

Diario ABC Puebla

La extorsión continúa afectando a los comercios de la capital poblana y ahora provocó el cierre del restaurante Canela & Comino, cuyos propietarios decidieron suspender sus operaciones ante el temor por la seguridad de sus trabajadores, clientes y familiares.

El caso vuelve a exhibir los desafíos que enfrenta el Ayuntamiento de Puebla, encabezado por José Chedraui Budib, para prevenir este delito y garantizar condiciones de seguridad a los establecimientos comerciales.

El restaurante, ubicado en la calle 5 Sur número 4916, en la colonia Residencial Boulevares, cerca de Plaza Crystal, anunció mediante un comunicado que la inseguridad había alcanzado directamente a su negocio, por lo que sus responsables tomaron la difícil decisión de bajar definitivamente la cortina.

La administración del establecimiento explicó que fue víctima de extorsión y que, ante el riesgo que representaba continuar con sus actividades, optó por priorizar la integridad de quienes formaban parte del restaurante.

La decisión generó preocupación entre clientes y ciudadanos, quienes lamentaron que otro establecimiento tuviera que cerrar sus puertas por un problema de inseguridad.

Ayuntamiento minimiza denuncias de extorsión

Pese al caso de Canela & Comino, el secretario de Economía y Turismo municipal, Jaime Oropeza Casas, aseguró que su dependencia no ha recibido denuncias de establecimientos que hayan cerrado por extorsión o amenazas.

El funcionario sostuvo que la mayoría de los cierres comerciales obedece a ciclos económicos, decisiones personales u otras circunstancias relacionadas con la operación de los negocios.

Sin embargo, el cierre anunciado públicamente por Canela & Comino contrasta con esta postura y abre cuestionamientos sobre los mecanismos de atención, prevención y acompañamiento que ofrece el gobierno municipal a comerciantes que enfrentan amenazas.

Aunque la investigación de la extorsión corresponde a la Fiscalía General del Estado, el Ayuntamiento tiene responsabilidades en materia de prevención del delito, vigilancia y coordinación con las autoridades de seguridad.

De acuerdo con estadísticas de la Fiscalía poblana, entre enero y septiembre de 2026 se registraron 61 carpetas de investigación por extorsión en el municipio de Puebla, frente a 96 contabilizadas durante el mismo periodo de 2025.

Si bien las denuncias muestran una disminución, el cierre de Canela & Comino evidencia que el delito continúa teniendo consecuencias para la actividad comercial de la ciudad.

Hasta ahora, no se han dado a conocer las circunstancias específicas de la extorsión denunciada por el restaurante ni se ha confirmado públicamente la existencia de una investigación ministerial relacionada con los hechos.

Mientras las autoridades municipales defienden sus resultados en materia económica y de seguridad, el cierre del establecimiento deja una pregunta sobre la mesa: ¿qué acciones concretas se están implementando para impedir que más negocios de Puebla tengan que cerrar por amenazas y extorsiones?

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