Pedro Ramírez
El gobernador Alejandro Armenta, rechazó que exista falta de voluntad de las autoridades para detener a Antonio Valente, alias “Toñín”, y aseguró que su captura implica riesgos por las presuntas complicidades que lo rodean.
El mandatario sostuvo que no se trata de un operativo sencillo y pidió considerar los antecedentes de violencia registrados durante los intentos por enfrentar a estos grupos.
“A mí me gustaría tronar los dedos y ya. Se ve que no saben todo lo que hay ahí”, expresó Armenta, al señalar que detrás del caso existirían vínculos con gobernantes, empresarios y otros presuntos cómplices, por lo cual afirmó que las autoridades deben actuar con prudencia ante el riesgo de que se registren más víctimas.
El mandatario recordó que durante distintos operativos han muerto elementos de la Secretaría de Marina y de la Guardia Nacional, además de tres agentes ministeriales en una balacera ocurrida en Tecamachalco.
Con estos antecedentes, defendió que la cautela no significa falta de determinación, sino la necesidad de actuar considerando las consecuencias de cada intervención.
“Si no es falta de voluntad, es prudencia, es ser cuidadosos”, señaló el gobernador, quien aseguró que su administración ha emprendido acciones para combatir estructuras delictivas y las presuntas redes de protección que operan a su alrededor.
Armenta también destacó los trabajos de depuración institucional y combate a la corrupción en Puebla. Durante su intervención, afirmó que su gobierno ha impulsado cambios en las áreas de obra pública y en las instituciones de justicia, donde denunció la existencia de personas vinculadas con prácticas ilícitas.
Finalmente, el gobernador insistió en que el caso de “Toñín” debe entenderse a partir de sus antecedentes de violencia y de las presuntas complicidades que dificultan su detención.




