Pedro Ramírez
La policía municipal de Puebla volvió al centro de los señalamientos, ahora por un presunto acto de intimidación contra brigadistas del movimiento antirreeleccionista, quienes denunciaron que elementos de seguridad intentaron detenerlos mientras exhibían una manta contra la reelección del alcalde José Chedraui Budib.
Los hechos ocurrieron la mañana de este viernes en el cruce de la Diagonal Defensores de la República y la Calzada Ignacio Zaragoza, donde los manifestantes mostraban la leyenda “Sufragio Efectivo, No Reelección” durante los altos del semáforo.
De acuerdo con la denuncia del movimiento, los brigadistas no bloqueaban la circulación vehicular ni impedían el paso de los automovilistas; sin embargo, la presencia policial derivó en momentos de tensión, con presuntos empujones y amenazas contra quienes participaban en la protesta.
El episodio abrió cuestionamientos sobre la actuación del gobierno municipal encabezado por José Chedraui, particularmente por el uso de elementos policiales ante una manifestación de carácter político que, según los inconformes, se desarrollaba sin obstruir las vialidades.
La inconformidad también se centró en el contraste entre el despliegue policial contra los brigadistas y las exigencias ciudadanas de mayor seguridad frente a los delitos que afectan a habitantes de la capital poblana.
La manta exhibida por los manifestantes cuestionaba la posibilidad de que Chedraui busque permanecer en el cargo durante otro periodo. El mensaje adquiere relevancia en el contexto de la contienda política rumbo a 2027, cuando distintos actores comienzan a definir sus aspiraciones electorales.
Para los integrantes del movimiento, la intervención policial representa un intento de frenar las expresiones críticas contra el alcalde. No obstante, hasta el momento, los señalamientos sobre la actuación de los uniformados corresponden a la versión de los denunciantes.
El caso vuelve a colocar bajo escrutinio al Ayuntamiento de Puebla por su respuesta ante las voces opositoras y plantea una pregunta sobre los límites de la actuación policial frente a la protesta pública: ¿se está privilegiando la seguridad de los ciudadanos o se está utilizando la fuerza pública para contener expresiones incómodas para el gobierno municipal?




