Pedro Ramírez
El coordinador del gabinete estatal, José Luis García Parra, lanzó una fuerte crítica contra las administraciones que impulsaron el Museo Internacional del Barroco, al acusar que el proyecto hipotecó a Puebla y a los gobiernos posteriores, mientras que el patrimonio artístico del estado fue trasladado y, en algunos casos, presuntamente extraviado.
García Parra sostuvo que los gobiernos anteriores prometieron conservar y rescatar el arte barroco de Puebla, pero terminaron concentrando piezas provenientes de distintos museos en el Museo Internacional del Barroco.
“¿Qué prometieron? Conservar programas de conservación del arte barroco en Puebla”, cuestionó el funcionario, quien consideró que ocurrió exactamente lo contrario.
Afirmó que Puebla cuenta con uno de los mayores patrimonios barrocos y que su Centro Histórico concentra una riqueza artística que debió ser preservada en sus propios espacios y no utilizada para justificar la creación de un nuevo museo.
“Nosotros que sí conocemos Puebla, nacidos poblanos, que aquí nacimos y aquí vivimos, sabemos que Puebla y su Centro Histórico es el lugar más barroco del mundo y en sus museos tenemos las galerías más importantes barrocas”, señaló.
El funcionario acusó que para dotar de contenido al Museo Internacional del Barroco se trasladaron obras que se encontraban bajo resguardo de otros museos y cuestionó que, después de esos movimientos, existan piezas cuyo paradero no está claro.
“Se los llevaron al Barroco para tener que exponer ahí y además, muchas obras se perdieron, se extraviaron. No se sabe en casa de quién están”, afirmó.
Cuestiona piezas prestadas por la BUAP
Entre los casos que puso sobre la mesa destacó el de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), al señalar que la institución habría prestado una obra para una exposición en el Museo Internacional del Barroco y que posteriormente no habría sido devuelta.
“Hasta la BUAP, que prestó al Barroco para una exposición, me parece, algo de una casa de fundidos, una obra que tenían y nunca regresaron y nunca apareció”, declaró García Parra.
García Parra cuestionó así el discurso de conservación del patrimonio utilizado para justificar proyectos anteriores y planteó: “¿Cuál conservación o programas de rescate barroco?”.
El coordinador del gabinete estatal sostuvo que el debate no debe centrarse únicamente en el costo financiero que representó el Museo Internacional del Barroco para Puebla, sino también en el destino del patrimonio artístico que fue movilizado para alimentar sus exposiciones.



