Gabriela García Guzmán
Lo que normalmente termina como residuo podría convertirse en materia prima para nuevos productos. Así lo plantea Yessica Díaz Díaz, estudiante de Ingeniería Textil de la BUAP, quien trabaja en el desarrollo de un bioplástico fabricado con residuos de café.
La propuesta busca ofrecer una opción diferente frente al uso de materiales sintéticos derivados del petróleo, ampliamente empleados en la industria textil y caracterizados por su lento proceso de degradación.
El material desarrollado por la estudiante presenta propiedades antifúngicas y resistencia ante agua, temperaturas elevadas, tracción y movimientos bruscos, condiciones que permitirían explorar su uso en prendas, recubrimientos y accesorios.
Para producirlo, los residuos de café son sometidos a un proceso de deshidratación junto con diversos aditivos. Dependiendo del secado y las pruebas, su elaboración puede tomar entre 72 y 128 horas.
Aunque actualmente el bioplástico se encuentra en fase experimental, el siguiente reto es perfeccionarlo y encontrar las condiciones necesarias para aumentar su producción.
La investigación fue presentada en el FEST-TEX 2026, concurso de sostenibilidad textil impulsado por la Facultad de Ingeniería de la BUAP.



