Pedro Ramírez
El gobernador Alejandro Armenta aseguró que su administración mantendrá un programa intensivo de rehabilitación de vialidades en la capital y otros municipios, con la meta de intervenir miles de calles durante su sexenio, al tiempo que criticó el estado en que recibió la infraestructura urbana y responsabilizó a administraciones anteriores por el deterioro de los servicios públicos.
El mandatario explicó que, tras recorrer la Gran Avenida, vecinos le solicitaron la pavimentación de sus calles, por lo que reiteró el compromiso de intervenir alrededor de 15 mil calles por año entre 2027 y 2030.
Además, anunció que el lirio acuático extraído del lago de Valsequillo será utilizado para fabricar adoquines, con el propósito de pavimentar vialidades que aún carecen de revestimiento y, al mismo tiempo, contribuir al saneamiento del embalse.
Armenta afirmó que cerca del 80 por ciento de las más de 53 mil calles de la ciudad de Puebla presentaban problemas de baches, situación que atribuyó a la falta de inversión municipal durante las últimas décadas. Recordó que, de acuerdo con el artículo 115 constitucional, el mantenimiento de calles, parques, jardines y otros servicios urbanos corresponde a los ayuntamientos.
En materia de agua potable, el gobernador lanzó nuevas críticas contra la concesión del servicio, al señalar que la empresa responsable “cobra caro y no le da agua a la población”. Sostuvo que la privatización ha generado desabasto en diversas zonas del estado y defendió la estrategia de su gobierno para atender la emergencia.
Como parte de estas acciones, informó que, en coordinación con la Secretaría de Bienestar estatal, fueron adquiridas 100 pipas para abastecer de agua a las colonias donde el servicio es insuficiente, mientras se buscan soluciones de fondo para garantizar el suministro.


