Josél Moctezuma
Una tragedia estremeció a la mixteca poblana luego de que diez personas fueran asesinadas al interior y exterior de un domicilio ubicado en el rancho de Texcalapa, en el municipio de Tehuitzingo, Puebla.
Entre las víctimas se encuentran siete integrantes de una misma familia, incluidos tres menores de edad; una bebé de apenas un mes y veinte días de nacida.
De acuerdo con los primeros reportes, el presunto responsable sería José Alfredo N., un joven identificado por habitantes de la zona como presunto consumidor de drogas y quien, presuntamente, habría escapado de un anexo horas antes de los hechos.
Las investigaciones iniciales apuntan a que el hombre habría ingresado al inmueble acompañado de otras personas armadas. Algunas de las víctimas fueron encontradas atadas de manos con cable y todas presentaban disparos de arma de fuego, varios de ellos con el denominado “tiro de gracia”.
Entre las víctimas se encuentran sus padres, Cecilio y Marcela; sus hermanos José María, de 15 años; Gabriela, de 22; y Roberto, de 34 años. También fue asesinada Marta, de 29 años, esposa de Roberto, junto con su hija Carolina, una bebé de apenas semanas de nacida.
Gabriela aún presentaba signos vitales cuando era trasladada a un hospital; sin embargo, falleció debido a las heridas provocadas por impactos de bala en la cabeza.
Además de los familiares, tres trabajadores que se encontraban en el lugar perdieron la vida: Efrén, José y Kevin, este último de apenas 15 años. Según versiones preliminares, dos de ellos laboraban como mecánicos y otro operaba maquinaria pesada en trabajos realizados en el rancho.
La masacre ha provocado indignación y consternación en la región mixteca, una zona golpeada en los últimos años por hechos de violencia vinculados a disputas criminales, narcomenudeo y debilitamiento del tejido social.
Tras los hechos, la Fiscalía General del Estado de Puebla informó mediante comunicados oficiales que ya se realizan las diligencias ministeriales correspondientes para esclarecer el móvil del multihomicidio y dar con todos los responsables.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Puebla señaló que mantiene operativos coordinados en la región para reforzar la seguridad y colaborar con las investigaciones.
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, también emitió un posicionamiento público en el que condenó los hechos y aseguró que no habrá impunidad ante este crimen que ha conmocionado al estado.


