Pedro Ramírez
El vocero de Morena en Puebla, Agustín Guerrero Castillo, aseguró que el partido no permitirá prácticas de nepotismo hasta el cuarto grado de parentesco en el proceso electoral de 2027, adelantándose a la entrada en vigor de la reforma constitucional federal que prohíbe este tipo de sucesiones familiares a partir de 2030.
Con ello, el instituto político busca fijar una postura interna más estricta frente a un fenómeno que ha sido cuestionado en distintos niveles de gobierno.
En rueda de prensa, Guerrero Castillo subrayó que la rotación en los cargos públicos es un principio democrático esencial y advirtió que las relaciones familiares y políticas han derivado en la conformación de cacicazgos en diversas regiones del estado.
“No queremos que nos pase lo que está sucediendo en San Andrés Cholula”, señaló, al hacer referencia al caso de la presidenta municipal, Guadalupe Cuautle, quien asumió el cargo tras la gestión de su esposo, Edmundo Tlatehui.
El vocero detalló que la medida se aplicará desde el actual proceso preparatorio rumbo a las elecciones intermedias de 2027, en las que se renovarán presidencias municipales, diputaciones locales y federales. Para ello, Morena implementará filtros internos más rigurosos que impidan la postulación de familiares de funcionarios en activo, aun cuando el marco legal federal todavía lo permita en el corto plazo.
Esta postura, dijo, responde a la necesidad de fortalecer la credibilidad del partido ante la ciudadanía, evitando prácticas que históricamente han sido asociadas con privilegios y falta de transparencia en el ejercicio del poder. La dirigencia busca así marcar distancia de esquemas que limiten la competencia política y la apertura de espacios a nuevos perfiles.


